Llegamos al Erasmo Meoz con la expectativa de saber que nos esperaba afrontar una experiencia nueva como sabíamos que lo iba hacer Fhane, sin saber claro ella lo que podía llegar a pasar y cómo esto nos haría ver la vida de una forma completamente distinta. Nunca nadie se imaginó que al llegar allí nuestro mundo podía girar y detenerse por un lapso de 45 minutos en los cuales no íbamos a estar en nuestro cotidiano andar, sino que íbamos a explorar un nuevo mundo, íbamos por primera vez a descubrir que no todo era como nosotros nos imaginábamos y que mientras unos malgastamos la vida sin aprovecharla realmente y renegamos por lo que creemos no tener, otros en cambio luchan diariamente por salvar sus vidas, y porque Dios les dé una segunda oportunidad de permanecer en este mundo, y de poder disfrutar lo bello de estar vivo.Es increíble ver cómo a pesar de sus limitaciones por así llamarlo, estos niños siempre tienen una sonrisa en su cara, la cual contagian y hacen que esos oscuros y a veces silenciosos pasillos del hospital se llenen por un instante de esa alegría que siempre están dispuestos a brindar no importa lo que pase. En vez de ser nosotros los que durante ese corto lapso de tiempo de sólo 45 minutos les demos y brindemos alegrías a ellos y los hagamos olvidar por lo que están pasando, son ellos los que nos contagian con su alegría y entusiasmo y los que cada lunes nos enseñan una verdadera lección de humildad: NO ES FELIZ QUIEN MÁS TIENE SINO QUIEN MENOS NECESITA, y también como dice una canción por ahí: HAY POBRES CON DINERO Y RICOS QUE DUERMEN EN EL SUELO. Es no sé cómo describirlo ni qué palabra usar pero creo que las más indicadas serían, fascinante y maravilloso ver cómo estos niños le sonríen a la vida y muchos desde su corta edad nos enseñan que la vida es bella y que hay que vivirla. Me quedo atónita cada lunes al ver que estos niños puedan llegar a sentirse tan felices y cómo logran olvidar el momento por el cual atraviesan, y es allí cuando me pongo a pensar que nosotros teniéndolo todo renegamos de nuestra vida, vivimos agobiados por los “problemas” que decimos tener y lo más importante creemos que el ser felices es tener plata y “vivir bien” y por eso intentamos como se dice por ahí tapar el sol con un dedo pero no logramos comprender que la verdadera felicidad se esconde en los rincones de nuestro corazón y que es allí donde debemos buscarla, y tampoco logro comprender cómo personas tan pequeñas relativamente en edad , nos pueden enseñar tantas cosas al mismo tiempo a nosotros que creemos saberlo todo.
Bueno ese día para nosotros fue muy conmovedor pues nos hizo ver la vida de otra manera y nos hizo darnos cuenta de la realidad de la vida y de la realidad que afrontan muchos diariamente, mientras otros en cambio paseamos en Mercedes Benz, en carros lujosos y nos preocupamos por gastar, y por tener y tener más y no por ser más. Ese día despertó muchas emociones en cada uno de nosotros, algunas fueron de llanto, otras de tristeza, otras de melancolía, pero todas reflejaron lo pobres que podemos llegar a ser en espíritu y que nos falta mucha solidaridad y humildad para afrontar y ver la vida. Pero pienso también que esas emociones que se despertaron ese día en nosotros son también un gesto de agradecimiento que demostramos tener con las personas que cada lunes hacen posible esa experiencia que nos enriquece, y pienso que lo único que queda por decir es GRACIAS a todas las personas que hacen posible esta experiencia, que esto se pueda realizar y de verdad espero que esto no quede sólo en simples palabras sino que nos sirva A TODOS para nuestra vida diaria, y que de verdad nos enriquezcamos con esta experiencia y veamos la vida de otra manera y siempre desde la sencillez.

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